Depresión autoayuda, Como Superar la Depresión 

La Depresión y sus claves

Los trastornos depresivos hacen que uno se sienta exhausto, inútil, desesperanzado y desamparado. Esas maneras negativas de pensar y sentirse hacen que las personas quieran darse por vencidas. Es importante ser consciente de que las maneras negativas de ver las cosas son parte de la depresión. Estas son distorsiones que, por lo general, no se basan en circunstancias reales

 describe los síntomas, causas, y los tratamientos para la depresión, con información sobre como conseguir ayuda y sobrellevar la depresion

¿Cuáles son los distintos tipos de antidepresivos?


¿Qué tipos de efectos secundarios tienen?
Los antidepresivos se dividen en grupos en función de las sustancias químicas del cerebro que afectan. Existen muchos distintos tipos de antidepresivos

e depresión. La depresión es la forma mas común del sufrimiento mental. Que es la depresión? Los test para la depresión

Desarrolla tu inteligencia emocional

El término Inteligencia Emocional se refiere a la capacidad humana de sentir, entender, controlar y modificar estados emocionales en uno mismo y en los demás. Inteligencia emocional no es ahogar las emociones, sino dirigirlas y equilibrarlas.

Trastornos afectivos. La depresión: tristeza llevada a sus extremos y de los medicamentos que la controlan. Aspectos históricos

Asertividad Emocional

La Asertividad se define como: "la habilidad de expresar nuestros deseos de una manera amable, franca, abierta, directa y adecuada, logrando decir lo que queremos sin atentar contra los demás

Recopilación de artículos sobre la depresión. La depresión o trastorno depresivo mayor

Síntomas de la depresión

La depresión es una enfermedad grave y común que puede afectar a cualquier persona, ya sea física o mentalmente. Provoca que las personas deseen estar más tiempo de lo normal a solas, no querer hablar con nadie, estar alejados de todo lo que los rodea; además de causar ansiedad, pérdida de sueño y apetito

 

La sección de depresión donde actualmente puedes encontrar noticias sobre depresión, reportages, foro e información

 

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Lectura del tarot del amor, con la tirada del tarot del amor se accede a los conocimientos esenciales para el éxito en las relaciones de la pareja; La lectura del tarot del amor, muestra la información necesaria para lograr un mayor conocimiento de la pareja y conseguir el entendimiento mutuo, mejorando la relación de la pareja

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LAS 10 CLAVES PARA SUPERAR LA DEPRESIÓN

  1. Actívate, haz todo ese tipo de cosas que antes te generaban ilusión.
  2. Positiva tus pensamientos, busca con todo tu interés el lado positivo que todas las cosas tienen.
  3. Desarrolla tu autoestima, acéptate como eres, no necesitas ser "más", ríndete, cuanto más quieres cambiarte, más te criticas y más disminuyes la autoestima.
  4. Desarrolla tu asertividad y mejora las relaciones personales en tu entorno, con mayor capacidad para defender tus derechos e intereses personales.
  5. Vive tus emociones y desarrolla tu inteligencia emocional, aprendiendo a reconocer y aceptar tus emociones aunque no sean agradables, como la tristeza, la soledad o el abandono.
  6. Afronta las situaciones y actividades desagradables pendientes, que has tratado de evitar y te ocasionan estrés e inquietud.
  7. Establece objetivos en tu vida, aunque sean modestos. Haz una lista y empieza a caminar hacia ellos ¡ya!
  8. Dedica un tiempo al día a relajarte, con actividades como respirar profundamente o practicar relajación.
  9. Deja en silencio tu mente, no le des más vueltas a tus pensamientos, es inútil, no luches contra corriente, déjate fluir.
  10. Aprende a solucionar tus problemas, mejorando tu capacidad de discernimiento y toma de decisiones.
                                                      la alimentacion antidepresiva

Alimentos Antidepresivos

Cada vez hay mas estudios sobre la relación entre la depresión y la alimentación. Estos son los alimentos antidepresivos cuyo consumo ayudan a combatir la depresión y la ansiedad.

Melaza: la melaza está formada, principalmente, por sacarosa que no ha cristalizado, además de otros azúcares y nutrientes incapaces de cristalizar, incluidos el hierro, la vitamina B, el fósforo y el calcio. Es rica en uridina, una de las unidades del ADN capaz de combatir la depresión fomentando el proceso de fabricación de energía de las células. No obstante, hay que tomar la melaza con moderación debido a que es un azúcar.

El pescado azul: el salmón es rico en ácidos grasos omega-3, un tipo de grasa que tiene muchos beneficios para la salud, y que el cuerpo no puede fabricar por sí solo en cantidades suficientes. Los ácidos grasos omega-3 son ampliamente conocidos por su capacidad para ayudar a combatir las cardiopatías reduciendo los niveles de triglicéridos y haciendo que la sangre sea menos propensa a los coágulos, además de tener un efecto protector frente a algunas formas de cáncer. Ahora, los ácidos grasos omega-3 se muestran prometedores para combatir la depresión y el estrés. Otros pescados azules que contienen estos ácidos grasos anti depresivos son las sardinas, el atún y los boquerones. También se encuentran en productos cárnicos en los que han sido introducido mediante la aplicación de técnicas innovadoras.

Remolacha azucarera: la remolacha azucarera, que se procesa para obtener azúcar, es rica en una sustancia, llamada uridina, que raramente se encuentra en los alimentos. La uridina puede incrementar los niveles de citidina en el cerebro, que se cree afectan a una sustancia del cerebro que regula el humor: la dopamina. El azúcar que se obtiene de la remolacha también contiene uridina, pero las remolachas azucareras frescas proporcionan un aporte nutricional adicional; además sus hojas superiores son una fuente excelente de beta-carotenos, calcio y hierro.

Soja: antes, los productos de soja solían disfrutarlos solo los vegetarianos y los aficionados a la alimentación sana, pero ahora su consumo está muy extendido. Como proteína vegetal, muchos productos de soja están llenos de aminoácidos, son bajos en grasas saturadas y no contienen colesterol. Al igual que el salmón y las nueces, los productos de soja con ricos en ácidos grasos omega-3. Algunos estudios han mostrado que el tofu es más beneficioso para la salud que la leche de soja, pero ambos sirven para ayudar a combatir diversas enfermedades, como el cáncer de próstata, la aterosclerosis, la depresión y, quizá, la osteoporosis.

Nueces: las nueces son más que algo que se mezcla en la nocilla: constituyen una gran fuente de ácido alfa linolénico, uno de los ácidos grasos omega-3. Masticar y luchar contra la depresión al mismo tiempo. Algunos estudios indican también que apenas 2g de ácido alfa linolénico al día –la cantidad que hay en unos 28g de nueces– ayudan a proteger el corazón de la enfermedad.

El arroz integral: contienen las vitaminas B1 y B3, además de ácido fólico. El arroz integral es además un alimento con un índice glucémico bajo lo que quiere decir que la glucosa entra poco a poco en la sangre, impidiendo bajónes de azúcar y los cambios bruscos de humor relacionados con estos.

La levadura de cerveza: Contiene las vitaminas B1, B2 y B3 además de 16 ácidos aminos (que ayudan a fortalecer el sistema nervioso) y 14 minerales.

La avena: Contiene ácido fólico y vitaminas B6 y B1. La avena ayuda al sistema digestivo y es otro alimento que evita estos bajones de azúcar que pueden causar cambios de humor e irritabilidad.

El repollo (o col): Contiene vitamina c y ácido fólico y según la Asociación Norteamericana de Investigación sobre el Cáncer ayuda a prevenir el estrés, la infección, enfermedades coronarias y diversos tipos de cáncer

El cacao: Muchas personas recurren al chocolate cuando se sienten deprimidos, y es que el cacao, igual que la melaza y las nueces tienen un alto contenido de selenio que ayudar a combatir la depresión, a fortalecer el cerebro y a combatir los signos de envejecimiento. Obviamente no hay que abusar, pero es reconfortante saber que tomar unas onzas de chocolate puro al día resulta beneficioso para la salud. Las nueces de Brasil también contienen selenio.

Azafrán: El azafrán ha sido utilizado en la medicina persa tradicional como un levantador de ánimo, por lo general impregnado en un té medicinal o en el arroz. Asimismo, se ha encontrado que el azafrán tiene efectos antidepresivos, comparable a los antidepresivos fluoxetina (Prozac) y la imipramina (Tofranil)

me siento deprimida

La Ansiedad

El Amor

Programa de superación de la depresión, con técnicas psicológicas de desarrollo de la autoestima, de la asertividad y de la inteligencia emocional

CÓMO SUPERAR LA DEPRESIÓN

 

SUPERAR LA DEPRESIÓN

La mente puede con todo. El factor psicológico en cualquier persona es determinante en todos los aspectos de su vida. Cuando una persona cae en una depresión, parece no ver salida a su vida. Pero, cómo superar la depresión......

QUÉ ES LA DEPRESIÓN

Depresión viene del latín "depressio" significa hundimiento. El paciente se siente hundido con un peso sobre su existencia. La depresión  es un trastorno afectivo que varía desde: bajas transitorias del estado de ánimo que son características de la vida misma, hasta el síndrome clínico, de gravedad y duración importante con signos y síntomas asociados, marcadamente distintos a la normalidad.

La depresión es una enfermedad tratable, al igual que la diabetes o la hipertensión. Muchos creen erróneamente que la depresión es normal en personas mayores, adolescentes, mujeres menopáusicas, madres primerizas o en personas que padecen enfermedades crónicas.

Pero éste es un concepto aparentemente equivocado, no importa la edad, el sexo o la situación de la vida, la depresión nunca es algo normal. Cualquier persona que experimente síntomas depresivos debe ser diagnosticada y tratada para revertir su condición....

SÍNTOMAS DE LA DEPRESIÓN

 

A modo de simplificación y guía, podemos señalar que la Asociación de Psiquiatría Americana considera que una persona (no drogada ni que acabe de perder a algún ser querido) presenta formas mayores de depresión si presenta ininterrumpidamente durante mas de 14 días al menos 5 de los siguientes síntomas (al menos 3 para las menores):

Pesar, tristeza o ánimo deprimido la mayor parte del día (a veces irritabilidad en niños o adolescentes);

Disminución importante del interés en la mayoría de las actividades diarias;

Aumento o disminución importante del apetito;

Insomnio o sueño excesivo;

Agitación (evidente por el modo de frotarse las manos) o lentitud de movimientos;

Cansancio inexplicable o pérdida de energía;

Sentimientos de inutilidad o culpabilidad;

Indecisión o capacidad disminuida para pensar o concentrarse;

Pensamientos recurrentes de muerte, abandono o suicidio.

En niños y adolescentes la sintomatología se hace mas enmascarada y puede cambiar: «Posicionamiento» en el ambiente familiar y académico, absentismo/fracaso escolar, trastornos del esquema corporal y de la alimentación, fugas, mentiras, hurtos, promiscuidad, consumo de tóxicos y conductas parasuicidas, etc. son manifestaciones típicas de la depresión en menores de 25 años. La irritabilidad puede sustituir al ánimo deprimido.

La depresión, en cualquiera de sus formas o variantes, es una de las mayores epidemias que afecta a la humanidad en los últimos decenios. Una pandemia que, sin embargo, tiende a ser invisible, dado que los deprimidos disimulan y se retraen, y los suicidas suelen ser ocultados. Es, además, un problema que crece y se extiende, como una negra y espesa mancha de aceite en nuestro actual estilo de vida y cultura, sobre todo en los países desarrollados y urbanizados. En estos países crece mucho mas deprisa en niños y adolescentes y la edad de inicio del primer episodio depresivo tiende a ser cada vez mas temprana. Los datos son los siguientes: Un 8-17% de las personas padecen en algún momento de su vida alguna forma de depresión grave, aunque formas menores de depresión mas o menos disfrazada afectan con cierta persistencia a un cuarto de la población edn algún periodo de su vida. Después de la pubertad, se deprimen el doble de mujeres que hombres.

En los pacientes afectados (y también en sus amigos y familiares) la depresión merma la cantidad y, sobre todo, la calidad de la vida. Aumenta el pesimismo, la hipocondría, la desesperanza; y disminuye el flujo de pensamientos y acciones, la autoestima, el cuidado e higiene personal, el impulso al reto, a la aventura, a la búsqueda de soluciones, a las relaciones, al goce y al líbido. Además del sufrimiento, aislamiento e incapacitación que produce acarrea un importante riesgo vital: muchas enfermedades, accidentes, deterioros familiares, fracasos escolares y despidos laborales pueden atribuirse directa o indirectamente a la depresión; un 15% de los depresivos recurrentes mueren oficialmente por suicidio cada año en los Estados Unidos, lo que representa un número de muertes similar a la que produce el SIDA. La depresión, en sí misma, es un suicidio ralentizado, como una muerte en cámara lenta. Aunque nuestro cuerpo sigue funcionando (mas lentamente, por cierto), nuestra alma ha perdido su Sol, o yace en completas tinieblas.

¿Cuáles son las causas de esta gran pandemia que tanto ha crecido en los países desarrollados desde la II Guerra Mundial?. Se han postulado muchas posibles causas de la depresión y, sin duda, existen probablemente muchos factores predisponentes y desencadenantes para una enfermedad que, como esta, es tan variada. Pero algunos de ellos tienen un papel causal muy importante y comprobado, no sólo en la especie humana, sino también en los animales superiores. Vamos a intentar esbozarlas:

Los seres vivos están contenidos unos dentro de otros. Por ejemplo, las moléculas están dentro de las células, éstas están dentro de los órganos y sistemas, los cuales están contenidos dentro del organismo del individuo; pero el individuo, a su vez, está contenido dentro de su familia, y ésta dentro de su tribu, poblado y cultura, y éstos dentro de sistemas biológicos y económicos mas vastos que los engloban. Todos ellos, (micro) englobados y (macro) englobadores, son seres vivientes (biontes). Cualquiera de ellos, además, tiene estructuras resonantes en cada uno de los múltiples planos de manifestación del Ser universal; estos planos o «cuerpos», de mayor a menor densidad/visibilidad, han sido agrupados con los siguientes nombres: el material (físicoquímico), el orgánico (cuerpo biológico), el etérico (morfogenético), el astral (emocional), el intelectivo, el causal (teologal), etc.

En la depresión se produce un derrumbe escalonado de englobadores y de planos de manifestación. A pesar de que hay interacción en los dos sentidos, el hundimiento de los planos sutiles y de los macroenglobadores precede cronológica y casualmente al hundimiento de los planos densos y de los microenglobados. Quizás sea este el origen de toda enfermedad.

Cuando los científicos comprueban alguna altyeración en algún plano visible de algún microenglobado (por ejemplo, el conocido déficit de serotonina que se detecta en las postsinapsis de los sistemas nerviosos de los deprimidos), esa alteración es cierta y hay que tomársela muy en serio pero, en sí, sólo es una de las manifestaciones o efectos de la depresión, y no significa que la verdadera causa haya tenido que producirse forzosamente en la alteración, en el plano de manifestación y en el bionte que ellos han observado.

En muchos casos, la gran mayoría, se puede comprobar que la depresión está precedida por un periodo de «impactos» y estrés demasiado intenso, duradero y/o repetido; en otros casos, los menos, no se ha podido comprobar, lo cual no significa que no exista, quizás indirecta o mediatizamente, proviniendo de niveles distintos a las emociones conscientes.

Estos impactos estrasadores pueden ocurrir en cualquiera de los biontes y planos de manifestación, aunque los mas vulneradores suelen ocurrir en los individuos y sus familias, así como en los planos instintivo-emocionales. En cualquier caso. el verdadero «derrumbe» depresivo se produce cuando el cuerpo intelectivo y teologal del individuo ha sido por fin bloqueado.

Los impactos estresadores suelen provenir de pérdidas, miedos, fustraciones instintivas y, en general, choques emocionales ante los que el individuo cree que nada se puede hacer. Numerosas observaciones y experimentos demuestran que cuanta mas juventud, sensibilidad, soledad comunicativa e indefensión subjetiva tenga el individuo frente a lo que le golpea emocionalmente y le estresa, y cuanto mas inesperados, instintivos, duraderos y repetitivos sean dichos impactos... mas propenso a la depresión será el resto de su vida y mas graves y petinaces serán las formas depresivas en las que caiga el afectado.

Los científicos nos aseguran que, para el individuo con vulnerabilidad promedio, mas de 50 días de stress continuado en el adulto desembocan indefectiblemente en transtornos emocionales primero, alteraciones del sueño después y depresión mas o menos profunda finalmente. Sin embargo, este periodo se acorta considerablemente en los adolescentes y aún mas en los niños, sobre todo si se sienten deprotegidos (no solamente por falta de afecto y cuidados, sino también por falta de normas de comportamiento eficaces); y también si los impactos estresadores son demasiado múltiples, brutales y/o duraderos. La desestructuración de los englobadores (familias, tribus, culturas, etc.) actúa como facilitador, disminuyendo notablemente la intensidad y la duración de los periodos estresadores necesarios para el desencadenamiento de las depresiones en los individuos.

Sin embargo, se observa un aumento claro de depresiones y suicidios en individuos aparentemente bien gratificados y sin traumas como pueden ser los adolescentes y «jóvenes de oro» de Estados Unidos, o las poblaciones super-aseguradas por el «estado del bienestar» de, por ejemplo, los ricos y cultos países escandinavos. Esto indica que el verdadero «quid» generador primero de la depresión pueden no ser los «traumas stresadores repetidos», por mas que éstos sean los desencadenantes mas frecuentes y visibles, sino algo mucho mas central y sutil. Es aquí cuando los estudios sobre los efectos de la «indefensión» como bloqueadora del cuerpo causal (teologal) del individuo, cobran su enorme importancia etiológica, como engendradores de la depresión.

Cuando no tenemos un mínimo control sobre los acontecimientos o, mejor dicho, cuando no «creemos que» (confianza) «podemos llegar a tener» (esperanza) un control sobre ellos, entoces abandonamos toda «pretensión» (volición), nos deprimimos, enfermamos e, incluso, podemos llegar a morir. La indefensión nos deprime justamente porque acaba rompiéndonos la fe, la esperanza y el amor, esas tres «virtudes» (fuerzas) «teologales» que los antiguos colocaron en la cúspide de todos nuestros motores morales.

Porque deprimirse es siempre, de hecho, desmoralizarse.

En cuanto a la Terapia, la necesaria brevedad de este artículo me obliga a esbozar solamente una lista de los posibles múltiples instrumentos que deben aplicarse al tratamiento de la depresión. Dentro del enfoque Holístico, que es el que seguimos, necesariamente hay que atender a todos los planos de manifestación del Ser, es decir, a todos los «cuerpos» del individuo, desde los mas densos y visibles, hasta los mas sutiles e invisibles.

Aunque el objetivo último a restablecer (¡o a inaugurar!) es la esperanza, la confianza y la volición del individuo, es decir su cuerpo causal (teologal), normalmente debe seguirse un orden reparativo ascendente, que empieza en lo físico (técnicas de relajación, masajes y ejercicios, balnearios y contacto con la naturaleza, magneto/helio/cromoterapia, musicoterapia, yoga físico y de la respiración, risoterapia, etc.) y en lo químico (oligoterapia, Sales de Schuesler, adecuación muy cuidadosa y experta de la medicación, especialmente de los psicofármacos, de los que el paciente normalmente se ha hecho dependiente), prosigue en lo biológico (fitoterapia de drenaje, de estimulación hormonal, ya sea africana, china, ayurvédica, etc.), sigue en lo etérico (homeopatía, radiestesia, oberbach, terapias sanacionales, etc.), continúa en lo emocional (flores de Bach, gemoterapia), atiende después a lo intelectivo (terapia cognitivas, PNL, etc. que, en ocasiones, requieren apoyos en terapias de «regresión») y finaliza por lo causal (terapia existencial, de «peregrinaje interior», yogas superiores y técnicas de meditación; y, especialmente, restitución de la dignidad y de las virtudes morales, como la verdad, la justicia, la solidaridad, etc. sobre todo las teologales (fe, esperanza y amor del individuo hacia si mismo y hacia su entorno).

Este orden reparativo no es causal, ya que los procesos terapéuticos deben repetir la secuencia de despliegues que han formado al individuo (procesos ontogenéticos), al igual que éstos recapitulan siempre el orden de formación de los reinos, órdenes, especies y funciones que han ido apareciendo en la Naturaleza (procesos filogenéticos).

El enfoque holístico que seguimos en muchas ocasiones obliga como es lógico a corregir graves anomalías de comportamiento y relación cuyo origen no sólo se detecta en el individuo (terapias de evitación, extinción, sustitución, ludo y laborterapia, etc.) sino también en la familia o en las «tribus» vecinales y laborales en las que está englobado el individuo (terapias de familia, interpersonal, etc.). Aunque mas que «corregir» deberíamos decir «señalar», «orientar», «facilitar» y «catalizar» lo que, en cualquier caso, deberán hacer al final los deprimidos y sus familias. Pues, especialmente en la terapia de la depresión nadie puede nunca «curar» a otro, y deben ser los propios seres vivientes quienes deben autocurarse finalmente a ellos mismos.

Si queremos que alguien se beneficie de una bicicleta, podremos dársela y darle dos o tres clases teóricas, pero la «bicicleta» de la rehabilitación deberá montarla finalmente quien la debe disfrutar. No hay atajos para la rehabilitación en el deprimido de la conciencia, y de su formidable energía asociada. Ineludiblemente es así siempre. Y eso, precisamente, es lo bonito: la gran aventura. ¿O hay alguna otra?.

CAUSAS DE LA DEPRESIÓN

Si bien la investigación médica ha contribuido mucho a nuestra comprensión de la depresión, no existe una idea definitiva sobre que causa los trastornos del estado de ánimo; los científicos no conocen el mecanismo exacto que desencadena los episodios depresivos.

Según un informe de Psychology Today: “De los estadounidenses nacidos antes de 1905, el 1% sufría depresión a los 75 años de edad. De los que nacieron medio siglo después, un 6% la padecía a los 24 años de edad”. El informe concluye: “que un cambio tan drástico en tan breve espacio de tiempo solo puede ser debido a factores externos o sociales y no únicamente a causas genéticas”.

Por lo tanto, no es posible hablar de un único origen de las depresiones sino por el contrario se piensa que son el resultado de una serie de factores que trabajan juntos.

Los factores más importantes son los genéticos, hormonales, químicos y psicosociales. Pero este trastorno también puede desarrollarse debido a una enfermedad física, una reacción a un  medicamento, o como resultado de adicciones u otros trastornos psicológicos.

Las depresiones pueden ser endógenas o reactivas según sea que se ocasionen sin que exista una causa externa o bien por un acontecimiento que genere tristeza. Una depresión puede deberse en los distintos individuos a ambos factores, exógenos y endógenos, en diferentes proporciones.

Factores Genéticos en la depresión

Los científicos creen que los factores genéticos juegan un papel importante. Determinados tipos de depresión generalmente afectan a miembros de una misma familia, pero no siempre; esto sugiere que se puede heredar o no una predisposición biológica.

Tener una predisposición genética no quiere implicar que necesariamente se vaya a padecer esta enfermedad. No todas las personas con predisposición genética para el trastorno bipolar lo padecen.

Se piensa que existen otros factores adicionales que pueden contribuir a desencadenar la enfermedad, como el estrés, los problemas familiares, de trabajo o en el estudio.

De todos modos las investigaciones demuestran que aquellas personas con antecedentes familiares de trastornos depresivos en general son más proclives a sufrir trastornos afectivos que aquellos individuos sin estos antecedentes.

Factores Químicos de la depresión

Las anormalidades -y desequilibrios- en la liberación de ciertos neurotransmisores -sustancias naturales que permiten a las células del cerebro comunicarse entre sí- están asociadas con las causas básicas de los trastornos depresivos. Los neurotransmisores que se ven alterados son los siguientes: serotonina, acetilcolina, catecolaminas, noradrenalina y adrenalina.

Los científicos piensan que una deficiencia de serotonina puede causar los problemas de sueño, irritabilidad y ansiedad asociados a la depresión. Del mismo modo, una disminución en la cantidad de noradrenalina, que regula el estado de alerta y excitación, puede contribuir a la fatiga y al estado de ánimo deprimido.

Las causas de la alteración de estos neurotransmisores pueden ser diversas, como los trastornos del sueño, la herencia genética o anomalías estructurales cerebrales leves, entre otras.

Factores Hormonales típicos de la depresión

Las alteraciones en la glándulas hipotálamo e hipófisis -ubicadas en el cerebro- y las glándulas suprarrenales -que se encuentran en los riñones- pueden dar lugar a los trastornos depresivos. Las glándulas hipotálamo, hipófisis y suprarrenales funcionan  sincronizadas entre sí, de manera que el hipotálamo segrega una hormona que estimula a la hipófisis, la cual produce otra hormona que a su vez estimula a las glándulas suprarrenales a producir cortisol.

El cortisol es una hormona que genera el organismo en respuesta al estrés, el enojo o el miedo. El nivel de cortisol en el torrente sanguíneo tiene picos en la mañana y luego disminuye a medida que avanza el día. Comúnmente se produce un mecanismo llamado de retroalimentación donde la cantidad de hormona segregada frena a la glándula que la ha segregado. Pero en las personas deprimidas, los niveles de cortisol no se estabilizan o disminuyen en la tarde o noche. Los individuos con depresión mayor generalmente tienen niveles de cortisol altos. Estos niveles tienden a aumentar en todas las personas que viven con estrés a largo plazo.

También hay otras hormonas que pueden tener influencia en los trastornos depresivos, como son las hormonas femeninas, los estrógenos y la progesterona. Además, determinadas hormonas del estrés y del crecimiento cuando presentan niveles anormales pueden desencadenar una depresión.

Factores Psicosociales de la depresión

Existen ciertas situaciones traumáticas -perder  a un ser querido, una enfermedad crónica, divorcio o una situación de fuerte estrés- que pueden provocar la depresión. También puede aparecer una depresión luego de un cambio de vida grande como graduarse, casarse o comenzar un nuevo trabajo.

Esto generalmente ocurre en personas vulnerables, que tienen ciertos patrones de comportamientos -baja autoestima, ansiedad, pesimismo- y/o que poseen un carácter con cualidades extremas –como el perfeccionismo, la dependencia o la autoexigencia-, que favorecen el desencadenamiento de la depresión.

Comúnmente los trastornos de ansiedad o de inseguridad tienen su origen en la infancia por un hecho puntual o en individuos privados de afectos, sobreprotegidos o con experiencias traumáticas.

Otras causas de la depresión:

Causas Médicas

En otros casos la depresión puede deberse a determinados trastornos médicos generales que son depresógenos como el post-infarto de miocardio, el cáncer y el VIH/SIDA. Se estima que entre el 20% y el 50% de las personas que padecen estas enfermedades son afectadas por la depresión. Esto puede deberse a una debilidad física y al estrés generado por la propia enfermedad. La depresión puede hacer que las condiciones médicas empeoren, ya que puede debilitar el sistema inmunológico y hacer más difícil de soportar la enfermedad.

Generalmente la mayoría de los trastornos orgánicos cerebrales son acompañados de depresión. Como ocurre con la enfermedad de Parkinson, los traumatismos craneoencefálicos, etc.

Adicciones/Abuso de sustancias

Normalmente el abuso de sustancias también puede producir estados depresivos. La mayor parte de las depresiones adictivas se deben al abuso del alcohol y drogas.

Otros trastornos psicológicos

Los trastornos de alimentación, los trastornos de ansiedad y la esquizofrenia, entre otros trastornos psicológicos suelen aparecer junto con la depresión.

COMO COMBATIR LA DEPRESIÓN

Cambios en tu estilo de vida. Un estilo de vida más saludable tendrá un enorme impacto positivo sobre tu estado anímico. Un cuerpo sano mejora la salud mental de la persona, por ende es importante tener tu cuerpo en buenas condiciones para conseguir sanar tu mente.

Entre mis recomendaciones para un estilo de vida más saludable están: consumir una dieta saludable y balanceada con bastantes frutas y vegetales, dejando de lado la azúcar y las comidas grasosas. El hacer las 3 comidas del día, el desayuno es sumamente importante y no debes sáltatelo nunca.

Reduce tu consumo de alcohol o de cafeína. Si consumes algún tipo de droga entonces es importante hacer el esfuerzo de dejarla de lado para conseguir una recuperación más rápida. Las drogas tan solo agravan la depresión.

Sal de tu casa y haz ejercicio. En nada te beneficia quedarte adentro de tu casa. Estudios recientes revelan que al hacer cualquier ejercicio en el cual quemas más de 400 calorías entonces tu cuerpo libera toxinas y sientes un efecto más poderoso al de tomar medicinas antidepresivas. El ejercicio te hace lucir bien y mejora tu animo! Trata de hacer ejercicio un mínimo de 3 veces a la semana, 30 minutos por día.

Busca la Felicidad. Que tipo de actividades te hacen feliz ? Estás realizando estas actividades o las has dejado de lado? Date el espacio y el tiempo que necesitas para entretenerte y pasarla bien. Sal de paseo, reúnete con tus amigos, ve al cine, haz deporte, escucha música, haz lo necesario para despejar tu mente y recobrar la felicidad y el ánimo. En este momento tú eres tú máxima prioridad y debes hacer lo necesario para conseguir sentirte mejor.

No te aísles de las personas. Aislarte y sufrir tu depresión en silencio de las peores cosas que puedes hacer. Lo mejor es desahogarte con tu familia y con personas de confianza. Debes contarles acerca de la situación que estás viviendo. Estas personas harán lo posible para ayudarte y además lograrán entender tu comportamiento reciente. Una vez que te desahogues y cuentes con el apoyo de las personas que te quieren entonces sentirás un enorme alivio y estarás más cerca de vencer la depresión.

Desarrolle intereses. Tal vez una de las razones más comunes para la depresión es la falta de suficientes intereses y actividades. Un pequeño número de ellas, tienden a convertirse en rutina y, a menudo, aburrido. Los intereses y actividades son muy importantes en la salud mental, lo que contribuye a la autoestima y al desarrollo de la felicidad. Dan satisfacción, ayudar a que te sientas bien contigo mismo, y mantener la mente frente a los problemas y los pensamientos negativos y las emociones. Debemos combatir la depresión, el dolor, la adicción, la ira, la ansiedad, la preocupación excesiva, o la culpabilidad. Hay muchas cosas que usted puede hacer en este ámbito: labores de casa, visitar a los enfermos o personas mayores, desarrollar una afición que implica la utilización de las manos, y muchas cosas más.

Solucione sus problemas personales. Trabaje para solucionar sus problemas, utilizando pequeños pasos para asegurarse de no perderá el control. Confíe en amigos, familiares y grupos de apoyo. No se deje vencer por sus problemas. Muchas veces hay lluvia de ideas de soluciones al pedir a otras personas ayuda. Algunas personas deprimidas rechazan todas las soluciones posibles, buscan excusas para considerar cada una de ellas como inaceptable, desagradable, o impracticable. No permita a los pensamientos negativos interferir en la solución de sus problemas. Mantenga una mente abierta a todas las soluciones posibles.


Sea realista. Examine sus expectativas o prioridades en la vida y, de ser necesario, ajústalas más a la realidad. Las personas deprimidas a menudo piensan que no pueden ser felices sin ciertas cosas, como cosas materiales, más dinero, etc. Aprenda a aceptar la situación, pero no llegue al extremo de ser conformista. Algunas situaciones, personas o molestias, simplemente no van a cambiar tan pronto


Corrija su dieta. El hambre en exceso, así como el consumo exceso son formas que usamos para reprimir nuestros sentimientos. La próxima vez que usted no quiera comer, piense en una frase como esta: “Quiero que mi situación mejore, si no me alimento adecuadamente, voy a estar dañándome a mí mismo y haré que mi problema se empeore”. Trate de comer una comida equilibrada tres veces al día, sin meriendas en el medio. Recuerde que el hambre no es una cosa mala, se trata de una reacción natural de física.