consulta el tarot, consulta del tarot, tarot del amor

 Ansiedad autoayuda, Como Superar la Ansiedad 

La ansiedad y sus claves

  • La dieta  http://www.ucm.es/info/seas/images/boton2.gif
  • Descanso  http://www.ucm.es/info/seas/images/boton2.gif
  • Ejercicio físico  http://www.ucm.es/info/seas/images/boton2.gif
  • Organización  http://www.ucm.es/info/seas/images/boton2.gif
  • Solución de problemas y toma de decisiones  http://www.ucm.es/info/seas/images/boton2.gif
  • Interpretación de situaciones y problemas  http://www.ucm.es/info/seas/images/boton2.gif
  • Atribuciones y autoestima  http://www.ucm.es/info/seas/images/boton2.gif
  • Relaciones con los demás  http://www.ucm.es/info/seas/images/boton2.gif
  • Entrenamiento específico en técnicas de control de ansiedad y estrés 

odo sobre la ansiedad. Informacion acerca del tratamiento de la ansiedad, las causas y consecuencias. Conozca los sintomas y trastornos de ansiedad

¿Cuáles son los distintos tipos de ansiolíticos ?

  Clasificación de los ansiolíticos
         Desde un punto de vista funcional los ansiolíticos se clasifican como:

  • Ansiolítico-sedante-hipnóticosbenzodiazepinas, barbitúricos y meprobamato.
  • Agonistas parciales de receptores 5-HT1Abuspirona, ipsapirona y gepirona.
  • Bloqueantes de algún componente vegetativoantihistamínicos, neurolépticos, antidepresivos y b-bloqueantes.

BENZODIAZEPINAS
Comparten el anillo benzodiazepínico, con N en posición 1 y 4 (caso más general, o 5 (en el clobazam). Además, poseen un radical de Cl, F o NO2, en posición 7. Fármacos de más reciente introducción poseen anillos adicionales que modifican el espectro farmacológico, potencia y, especialmente, la farmacocinética.

 

e describe qué es la ansiedad partiendo de que es una emoción asociada a los estímulos aversivos, sus características

Supera la Ansiedad

  • Para mejorar ante posibles situaciones de ansiedad es conveniente dormir bien, esto es, dormir bastante tiempo y tener una buena higiene del sueño, ya que una persona que no descansa es más propensa a sufrir en situaciones de estrés.
  • Dejar de tomar grande dosis de cafeína ya que es un estimulante (café, té, refrescos).
  • Realizar ejercicio con normalidad.
  • Disfrutar de una dieta sana y variada en horarios normales.
  • Evite las drogas y bebidas alcohólicas, así como el tabaco, ya que las adicciones nos pueden llevar a situaciones de ansiedad.
  • Aprender a respirar y relajarse (tratar de respirar de forma acompasada con respiraciones largas y profundas, la música suave ayuda).
  • Hablar. La ansiedad es una situación de angustia y preocupación, por ello si hablamos del tema con otra persona podremos llegar a ver la situación que nos preocupa por los ojos de otra persona y llegar a calmar nuestros miedos.
  • Hablar con el médico que puede llegar a recetar algún medicamento que calme el ataque de ansiedad pero no como solución, sino como parche momentáneo mientras se plantean otras vías de solución, la más viable la de ponernos en manos de un psicólogo que nos ayude en la forma de afrontar una crisis de ansiedad.

Todas las personas saben lo que es sentir ansiedad: los hormigueos en el estómago antes de la primera cita, la tensión que usted

¿Por qué tenemos ataques de ansiedad?

Quién no ha padecido ansiedad en algún momento de su vida. Incluso es una emoción sana que ayuda a enfrentarnos a situaciones conflictivas. La clave está en aprender a controlarla para evitar que nos desborde.


‘Ansiedad’, un término que guarda numerosas connotaciones negativas, pero que no deja de ser una emoción tan natural y tan necesaria como la alegría, el enfado, la tristeza o el miedo. 

Preguntas y respuestas sobre Ansiedad Fobias Trastorno de Ansiedad

Síntomas de la Ansiedad

Síntomas de ansiedad

Los síntomas más característicos de una situación de ansiedad suelen ser:

  • Palpitaciones.
  • Sudoración.
  • Dificultad para respirar.
  • Presión en el pecho.
  • Mareos.
  • Dolores musculares.
  • Dormir mal.
  • Irritabilidad.
  • Continua preocupación.
  • Cansancio y falta de concentración.

El gran problema de las personas que padecen ansiedad es que suelen confundir estos síntomas con el inicio de otra enfermedad más grave, lo cual puede llegar a provocar que estos síntomas lleguen incluso empeorar. El ansioso suele terminar convirtiéndose en un hipocondríaco que cree padecer todos los males habidos y por haber en su organismo.

Muchas personas sufren de ansiedad debido a los diferentes problemas económicos y de otro tipo que enfrentan

 

Interpretación de las cartas del tarot


Lectura del tarot del amor, con la tirada del tarot del amor se accede a los conocimientos esenciales para el éxito en las relaciones de la pareja; La lectura del tarot del amor, muestra la información necesaria para lograr un mayor conocimiento de la pareja y conseguir el entendimiento mutuo, mejorando la relación de la pareja

interpretacion de las cartas del tarot

Ansiedad y estres - diferencias

Estres

El estres es una respuesta inespecífica del organismo ante un estímulo inespecífico (cualquier demanda específica que se le solicite). El estres es siempre una respuesta de carácter fisiológico, ante un agente estresor externo o interno se produce una segregación de hormonas que producirán cambios a distancia en diversas partes del organismo. Estas catecolaminas llegaran a afectar el comportamiento produciendo un efecto social en relación a uno o varios agentes estresores que afectan a cada persona de un modo concreto. 

Hemos de entender que no existen respuestas objetivas, todas las respuestas que generamos son de carácter estrictamente particular: la interpretación, emoción y sensación que acompañan al estres son intransferibles, el estres es un particular e íntimo mecanismo de defensa que puede transformarse en un medio de autodestrucción. Nos hallamos en el mundo y frente al mundo, lo necesitamos y a veces nos hiere, las cicatrices nos fortalecen o nos debilitan, aprendemos a adaptarnos o nos acomodamos a la inadaptación sin esfuerzo, el mundo interno y el externo interactúan, si como resultado de ello me siento mejor, puedo realizar un movimiento físico o mental más adecuado y mi adaptación progresa. En caso contrario una inestabilidad se produce.

Se considera que existe estres cuando un estímulo somete al cuerpo a una carga que actuará en un deterioro del funcionamiento armónico del mismo, este estímulo puede ser de carácter físico, químico o de orden social o intelectual, lo que importa es la respuesta, ello nos hace considerar la necesidad de preparar al cuerpo ante los retos a que se enfrente y como dotarlo de un ramillete de nuevas y adecuadas respuestas evolutivamente estables. Un nuevo aprendizaje se hace hoy indispensable en general y de forma particular en Empresas y Colegios.

Ansiedad


Cuando se mantienen elevados niveles de estres, durante un período grande de tiempo, comienzan a aparecer comportamientos inadecuados(o la realidad se interpreta en forma equívoca), uno de ellos es la ansiedad, un estado que sin ser patológico al principio, acaba siéndolo, debido a la suma de tensiones y sobrecargas musculares por la hiperactivación del sistema simpático-adrenérgico el cuerpo se va volviendo cada vez más sensible a estímulos menores que aún careciendo en condiciones normales de capacidad de alterar la respuesta metabólica, en una situación de hipersensíbilidad acaban generando una respuesta excesiva. Un simple timbre puede hacer saltar a una persona de su asiento, o acelerar sus pulsaciones, repetido hasta la saciedad cualquier estímulo externo parece ser capaz de desencadenar un estallido, que se traducirá en un aumento del ritmo cardíaco, aceleración de la respiración, elevación de la presión arterial, vertido de lípidos al torrente sanguíneo, y muchas otras consecuencias. Absolutamente innecesario para tan mínimo detonador. 
                                     El miedo y la ansiedad es parte de la vida. Puede sentirse ansioso antes de presentar una prueba o al caminar por una calle oscura. Este tipo de ansiedad

Alimentos que ayudan a combatir la ansiedad

hay alimentos que contribuyen a ponernos nerviosos y otros, por contra, que nos calman e incluso previenen ese nerviosismo . En momentos de estrés, es fundamental saber qué comer para no potenciar la ansiedad.

Ahora que se acerca la época de exámenes y los más jóvenes andan con los nervios a flor de piel, creo que será bueno repasar los alimentos que harán nuestra vida más plácida.


1. Vitamina B a tutiplén

Las vitaminas  del grupo B se consideran fundamentales para el mantenimiento del sistema nervioso en buen estado, y su deficiencia causa ansiedad, irritabilidad, insonmio y estrés.

Puedes conseguir vitamina B en:

  • Cereales integrales (de avena, de cebada, de trigo…)
  • Frutos secos
  • Verduras como las espinacas, la col, la lechuga, los rábanos o la endivia

2.  Alimentos ricos en magnesio

El magnesio mantiene a raya el ritmo cardiovascular, por lo que contribuye a la serenidad, al impedir que éste se desboque (y con él, nosotros).

Lo puedes encontrar en frutos secos, legumbres, o verduras como espinacas y judías

3. El triptofano, esencial para el buen humor

El aminoácifo triptofano se transforma en serotonina, ayudando a mantener los niveles de esta última constantes en el organismo (un nivel bajo de serotonina se asocia a sentimientos de tristeza y nerviosismo).  Esta aminoácido tiene un efecto relajante.

Lo puedes encontrar en lácteos, en frutas como el plátano o la piña y en carnes como la del pavo.

4. Carbohidratos complejos

Incrementan la cantidad de serotonina en el cerebro y evitan la carencia de glucosa en la sangre, por lo que actúan como tranquilizantes.  Están presentes en muchas frutas y en alimentos hechos con harina integral, como puede ser el pan.

5.  Infusiones

La cafeína y la teína provocan excitabilidad y nerviosismoSustitúyelas por infusiones de tila, manzanilla o valeriana.

6. Alimentos refrescantes

La deshidratación, por ligera que sea, puede originar ansiedad. Para combatirla, toma frutas y verduras ricas en agua, además, claro está, de beber todo el agua que necesites.

7. Evita los estimulantes

En períodos de estrés conviene evitar las sustancias excitantes que aceleran la actividad del organismo provocando nerviosismo.

El estimulante por excelencia es la cafeína, presente en el café, té, las bebidas de cola, el cacao y el chocolate. También debes prescindir del ginseng y del alcohol.

8. Comer cada tres o cuatro horas.

Pasar muchas horas sin comer aumentará tu ansiedad y facilitará los atracones cuando finalmente te encuentres ante la mesa. Prueba a comer alimentos que haya que masticar mucho, y a poder ser, que resulten saciantes.

La ansiedad es el síntoma predominante en dos casos: los desórdenes que suponen pánico ante situaciones concretas, y los trastornos ansiosos
La ansiedad (del latín anxietas, 'angustia, aflicción') es una respuesta emocional o conjunto de respuestas que engloba: aspectos subjetivos o cognitivos

CÓMO SUPERAR LA ANSIEDAD

¿Que es la ansiedad?

La ansiedad es un estado desagradable de temor que se manifiesta externamente a través de diversos síntomas y signos, y que puede ser una respuesta normal o exagerada a ciertas situaciones estresantes del mundo en que vivimos, aunque también puede ser una respuesta patológica y anormal producida por diversas enfermedades médicas y/o psiquiátricas.

Aunque normalmente se habla de ansiedad y de angustia como términos equivalentes, no son realmente lo mismo, de tal forma que la primera se relaciona más con el sentimiento interior psíquico de malestar y la angustia con las manifestaciones externas corporales que acompañan a la ansiedad.

La ansiedad es un mecanismo adaptativo natural que nos permite ponernos alerta ante sucesos comprometidos. En realidad, un cierto grado de ansiedad proporciona un componente adecuado de precaución en situaciones especialmente peligrosas. Una ansiedad moderada puede ayudarnos a mantenernos concentrados y afrontar los retos que tenemos por delante.

En ocasiones, sin embargo, el sistema de respuesta a la ansiedad se ve desbordado y funciona incorrectamente. Más concretamente, la ansiedad es desproporcionada con la situación e incluso, a veces, se presenta en ausencia de cualquier peligro ostensible. El sujeto se siente paralizado con un sentimiento de indefensión y, en general, se produce un deterioro del funcionamiento psicosocial y fisiológico. Se dice que cuando la ansiedad se presenta en momentos inadecuados o es tan intensa y duradera que interfiere con las actividades normales de la persona, entonces se la considera como un trastorno.

La sintomatología de la ansiedad es muy variada, y depende en gran parte de la biología y características psicosociales de los individuos. Si bien el listado de síntomas es extenso la aparición de tan solo una señal, tanto a nivel físico como psíquico, es con frecuencia causa suficiente de un gran malestar.

Algunos síntomas físicos habituales, aunque no comunes a todos los trastornos, son: taquicardia, sudoración, mareos, temblores, vértigo, nausea, y hormigueo en las extremidades. Desde lo psicológico destaca la sensación de pérdida de control, problemas de atención y memoria, desrealización, despersonalización, hasta la aparición de falsas creencias, ideas obsesivas y sensación de amenaza de muerte, entre otras. En lo que se refiere a la conducta, el rasgo más característico es el de la evitación de situaciones que podrían generar ansiedad. La hipervigilancia, la rigidez corporal, el sentido del ridículo  y la falta de habilidades sociales, suelen ser síntomas de algunos trastornos de ansiedad.

TIPOS DE ANSIEDAD

Trastorno de ansiedad generalizada:

Se trata de una tensión crónica aún cuando nada parece provocarla. Esta preocupación o nerviosismo excesivo es casi diario y se diagnostica como tal cuando tiene una duración mínima de seis meses.

Trastorno de pánico (o ataque de angustia):

El paciente experimenta crisis recurrentes de angustia que surgen espontáneamente. Se trata de una ansiedad aguda y extrema en la que es frecuente que la persona que la padece crea que va a morir. Estos ataques repentinos de miedo intenso no tienen una causa directa. En ocasiones, los pacientes que sufren este trastorno desarrollan angustia a experimentar el próximo ataque, cuya ocurrencia no pueden prever, es la llamada ansiedad anticipatoria.

Trastorno fóbico:

Trastorno que tiene como rasgo esencial la presencia de un temor irracional y persistente ante un objeto específico, actividad o situación con la consecuente evitación del objeto temido. Por ejemplo, el miedo a volar, a los pájaros o a los espacios abiertos.

Trastorno obsesivo-compulsivo:

Se trata de pensamientos o acciones no voluntarios que el paciente no puede dejar de pensar o hacer para no generar ansiedad. En todo caso, el sujeto reconoce el carácter absurdo de sus pensamientos o acciones. Por ejemplo: lavarse las manos cada poco rato.

Trastorno por estrés post-traumático:

Se da en aquellos casos en los que se presentan secuelas psicológicas desagradables tras el impacto de un trauma emocional, una guerra, una violación, etc. Se caracteriza por los recuerdos persistentes del suceso traumático, un estado emocional con exaltada vigilancia y la reducción general de interés por los sucesos cotidianos.

QUE ES LA ANSIEDAD

Este tópico es uno de los más controvertidos de la patología mental y más aún, de la misma existencia humana. La figura que forma el hombre, prescindiendo a la trascendencia, se encuentra envuelta en la angustia, que es el motor y freno, vida y enfermedad en forma indistinta y cambiante.

Actualmente se aceptan dos teorías, el origen somatogénico y el origen psicogénico. El primero fue descripto hace muchos años y actualmente tiene defensores, y considera a la ansiedad como epifenómenos, como emoción periférica de unas estructuras orgánicas cuyo funcionamiento se expresa a través de ella (Lange, Guiraud, entre otros). Tales estructuras mesodiencefálicas, por causas congénitas o adquiridas eran dañadas provocando el estado ansioso. El origen psíquico fue una investigación puesta en marcha por el psicoanálisis básicamente y constituye una actitud opuesta en su base misma a la teoría anterior y sobre ese fundamento se desarrolla toda la estrategia terapéutica de los profesionales que tratan con psicoterapia los estados de ansiedad. Freud en 1926 escribía “sólo unas pocas manifestaciones de la ansiedad en niños son comprensibles……eso ocurre, por ejemplo, cuando un niño está solo o en la oscuridad o cuando se encuentra acompañado por persona desconocida en vez de aquella a la que está acostumbrado, como es la madre”. Es decir, la “falta” de alguien al que se quiere o ansía….la ansiedad es la reacción ante el peligro de pérdida de la persona amada”. Las causas que provocan los estados ansiosos pueden ser de diversa índole y se puede admitir que las causas de la ansiedad son muy similares a las que originan el estrés. Hay señales que una persona tiene predisposición para desarrollar algún tipo de trastorno de ansiedad. Estas pueden ser: inseguridad, miedo y/o pesimismo. Una de la causas de ansiedad puede estar en un trabajo estresante, donde la situación laboral puede actuar como un verdadero disparador de la ansiedad, otra puede generarse por imprevistos o acontecimientos vitales, como desempleo, nacimiento de un hijo, mudanza a otro domicilio, etc. Para tratar de hacer más didáctica la explicación, se elaboró una clasificación que las agrupa según qué las origina.

Clasificación de las causas de la ansiedad

Existen tres orígenes muy distintos que pueden ocasionar estados de ansiedad:

a) Causas de ansiedad orgánicas: la ansiedad puede ser una respuesta psicológica (reacción del individuo) por el padecimiento de una patología orgánica, especialmente si se trata de una enfermedad grave porque se trata de una urgencia médica o también aquellas que tienen una evolución crónica, que no requieren tratamiento urgente, pero su pronóstico es grave. Las afecciones respiratorias y las patologías cardiovasculares, como también las que afectan al metabolismo, generalmente tienen una evolución crónica, pero los pacientes son muy proclives a padecer en forma concomitante estados de ansiedad.

b)  Causas de ansiedad psíquicas: Tal como se mencionó en el tema de depresión, el binomio depresión-ansiedad, puede ser un buen ejemplo de cómo una causa de ansiedad está originada en un factor psicológico, como es el caso de los pacientes depresivos. Según estudios recientes, se ha constatado que tres de cuatro pacientes depresivos, tienen un nivel importante de ansiedad en su personalidad. Además de los estados depresivos, pueden ser causas de ansiedad, otros trastornos psicológicos, como los obsesivo-compulsivos, las psicosis en general, las reacciones agudas que generan los estados de estrés y el estrés postraumático. En otros casos de causa psicológica, se pueden encontrar los trastornos de adaptación y las fobias.

c)  Causas de ansiedad por medicamentos o sustancias químicas: Pueden tener una acción ansiógena, los fármacos que tienen un patrón bioquímico común, conocidos como agentes serotoninérgicos, los psicoestimulantes (cocaína, anfetaminas), la cafeína, con el abuso de la ingesta del café cotidiano, o cuadros de abstinencia en personas adictas a drogas depresoras del sistema nervioso central, como morfina, heroína, alcohol, etc.). Algunos autores también sindican a la abstinencia de la nicotina en fumadores que quieren dejar el hábito, como posible causa de estados ansiosos.

COMBATIR LA ANSIEDAD

La ansiedad es un estado de inquietud de carácter difuso que normalmente la persona no puede explicar. Generalmente cuando se habla de ansiedad no se hace referencia a un temor a algo concreto que se encuentra fuera de nosotros mismos sino que la misma es la expresión de algún tipo de conflicto emocional interno.

 

A grandes rasgos puede hablarse de dos tipologías de ansiedad: la ansiedad rasgo y la ansiedad estado. Cuando se habla de la ansiedad rasgo nos referimos a una persona que desde épocas muy tempranas de su vida ha sentido ansiedad y esta se ha convertido en una compañera perenne a lo largo de la vida (generalmente estas personas tienen un temperamento que las lleva a actuar muy rápido ante las más diversas situaciones, son fácilmente excitables y les cuesta relajarse). Al contrario, cuando nos referimos a la ansiedad estado es porque existe algún acontecimiento (o conjunto de ellos) que hace que la persona responda de manera ansiosa en momentos puntuales de su vida.

 

La buena noticia es que la ansiedad se puede revertir, en muchas ocasiones sin tener la necesidad de acudir a los psicofármacos sino a partir de una serie de estrategias muy sencillas.

 

1. Tómate tu tiempo para emprender las tareas cotidianas. Muchas de las personas ansiosas se mueven continuamente de un lugar a otro, comen sin sentarse a la mesa, hacen dos o tres cosas a la misma vez. El problema de asumir el día con este estilo apresurado estriba en que nuestro cerebro se está retroalimentando constantemente de las señales que le envía nuestro cuerpo; de esta forma, la agitación psicomotora a la cual nos sometemos, le indica al cerebro que estamos apresurados y ansiosos, lo cual hace que el mismo responda aumentando los niveles de ansiedad. Cuando enfrentamos el día con ansiedad y prisas, estamos creando un círculo vicioso que genera más ansiedad. Por ello el primer paso para combatir la ansiedad se centra en disminuir nuestro ritmo cotidiano.

 

2. Controla los movimientos repetitivos propios de la ansiedad. Cuando nos sentimos ansiosos tendemos a jugar nerviosamente con los objetos que están a nuestro alrededor, movemos incesantemente el pie, caminamos de un lado al otro… Estas conductas son percibidas por nuestro cerebro y sólo contribuyen a aumentar la ansiedad. Por ello, es importante estar atentos a la aparición de las mismas y aprender a controlarlas de manera consciente. De esta forma me atrevería a decir que se puede reducir la ansiedad en un 20%.

 

3. No dejes tareas pendientes. Una de las cosas que aumenta nuestro estado de ansiedad es saber que tenemos tareas pendientes. En muchas ocasiones simplemente postergamos las tareas porque no tenemos ganas de enfrentarlas pero al final resulta que éstas se van acumulando y se convierten en una fuente innecesaria de tensión. Cuando enfrentas las tareas en la misma medida en que éstas se te van presentando, estaremos eliminando de nuestra vida una fuente ansiógena.

 

4. Aprende a decir “no”. En muchas ocasiones la ansiedad aparece porque no sabemos decir “no” y terminamos llenándonos de tareas que no nos permiten disfrutar ni siquiera de una hora libre al día. La persona con tendencia a la ansiedad debe aprender a jerarquizar, determinar cuáles son las tareas más importantes y cuáles, definitivamente, no merecen la pena el esfuerzo. Debemos recordar que las relaciones interpersonales y ayudar a los amigos es importante de la misma forma que es ideal ser un trabajador eficiente, pero para lograr esto necesitamos de la salud psicológica.

 

5. Reserva una hora diaria para dedicarla a las actividades que más te gusten. Con mucha frecuencia las personas ansiosas no se dedican tiempo a sí mismas y esto les genera cierta frustración ya que la inmensa mayoría de las actividades cotidianas que realizan no son de su agrado. Cuando realizamos una tarea que realmente nos gusta nuestro cerebro libera sustancias que no sólo nos hacen sentir bien sino que también nos relajan.

 

6. Cambia tu forma de pensar. En muchas ocasiones la persona ansiosa también es muy rígida en sus ideas, es perfeccionista y se preocupa demasiado por los acontecimientos venideros. Lo cierto es que usualmente la preocupación por lo que vendrá genera una gran cantidad de ansiedad y desasosiego, temores que finalmente no tienen ningún fundamento. Para controlar la ansiedad no basta con regular los movimientos del cuerpo o con emprender las tareas de una forma más pausada; es importante lograr un cambio interior donde aceptemos que la vida es cambiante y que podemos errar pero lo importante es el camino, no la meta.

 

7. Aprende técnicas de relajación o apúntate a ejercicios de Yoga o Tai Chi. En ciertas ocasiones las estrategias anteriormente descritas no bastan para combatir la ansiedad porque ésta se ha instaurado muy profundamente en nuestra personalidad, entonces podemos conjugarlas con la práctica de ejercicios físicos como el Yoga o el Tai Chi, que benefician a nuestro organismo y a la misma vez nos permiten reencontrar la paz interior o por técnicas como la relajación muscular progresiva o la respiración diafragmática.

MEDICAMENTOS ANSIOLITICOS

consideraciones generales (NO TOME NINGÚN MEDICAMENTO QUE NO HAYA SIDO RECETADO POR SU MEDICO)

La gran mayoría de los medicamentos usados como hipnóticos o ansiolíticos son benzodiazepinas o medicamentos que actúan farmacológicamente como ellas. Fármacos más recientes como la zopiclona o el zolpidem, que no son químicamente benzodiazepinas, deben su efecto a actuar sobre los mismos receptores, y por tanto son equiparables a ellas bajo el punto de vista terapéutico.

Podemos decir con carácter general que, en la práctica clínica diaria, toda la acción hipnótica se ejerce en estos momentos vía los receptores de benzodiazepinas, y que lo mismo es cierto para la terapia ansiolítica si exceptuamos la buspirona, que parece actuar a nivel de receptores de serotonina y que proporciona la única alternativa realmente diferente (con sus ventajas e inconvenientes) a los tratamientos con benzodiazepinas.

Todas las benzodiazepinas tienen las mismas acciones farmacológicas (ansiolítica/hinóptica, relajante muscular y anticonvulsivante). Se han identificado tres tipos distintos de receptores de benzodiazepinas y existen algunos medicamentos que tienen mayor afinidad para un tipo de receptor (el llamado w1). Esto parece cierto en el caso del zolpidem y es más discutible en el quazepam, que se transforma en un metabolito activo carente de especificidad. Se ha especulado que la selectividad hacia ciertos receptores podría resultar en medicamentos “específicamente hipnóticos” con menos efectos secundarios, pero no hay en estos momentos datos que permitan correlacionar la acción selectiva sobre receptores con diferencias terapéuticas.

Así pues, a los efectos que interesan en este capítulo, la acción ansiolítica y la hipnótica deben considerarse variaciones de intensidad de la misma acción farmacológica. Todas las benzodiazepinas son ansiolíticas a dosis bajas e hipnóticas a dosis altas. Las diferencias fundamentales entre ellas son de tipo farmacocinético.

Son las características farmacocinéticas (y la política comercial) las que determinan que unas benzodiazepinas estén etiquetadas como ansiolíticas y otras como hipnóticas. Todas pueden tener las dos aplicaciones aunque es más sencillo usar como hipnóticas las benzodiazepinas “ansiolíticas” que a la inversa, no sólo por farmacocinética, sino porque las presentaciones comerciales vienen ajustadas a dosis de hipnóticos, usualmente superiores a las necesarias para terapia de la ansiedad.

La tabla I relaciona las benzodiazepinas y medicamentos análogos comercializados en España. Figuran marcados con un asterisco (*) las comercializadas como hipnóticas y se detallan las tres características farmacocinéticas más importantes: duración de acción, velocidad de absorción oral y producción de metabolitos activos a nivel hepático.

 

accion larga y accion corta

Hemos dividido los medicamentos de la Tabla I en acción larga y acción corta según la semivida plasmática eficaz sea superior o inferior a las 12 horas. En el cómputo de semivida plasmática hay que tener en cuenta la de los metabolitos activos, lo cual da lugar a grandes variaciones, según edad y funcionalismo hepático.

El problema principal de las benzodiazepinas de acción larga es la acumulación con la administración repetida, con sus consecuencias de sedación excesiva, propensión a los accidentes, etc. En cambio manifiestan en grado mínimo los efectos derivados de la privación o retirada (insomnio de rebote, ansiedad, reacciones de agresividad, síndrome de abstinencia), porque la lentitud de eliminación compensa en buena medida la suspensión brusca del tratamiento.

La evolución terapéutica en España (como en otros países) puede definirse como el abandono de benzodiazepinas de acción larga en favor de las de acción corta (semivida de 10-12 horas para ansiolíticos, y de 4 a 6 horas para hipnóticos). Esto ha tenido el resultado de minimizar los cuadros de sedación y somnolencia residual, y también la importante ventaja de disminuir la variabilidad de la respuesta en ancianos, ya que son fármacos que no suelen sufrir biotransformación en otros productos activos.

En cambio han adquirido prominencia los efectos adversos relacionados con los ascensos y descensos bruscos de niveles plasmáticos: insomnio y ansiedad de rebote, reacciones de agresividad, amnesia anterograda, síndrome de retirada, etc. Buen ejemplo de ello es la polémica en torno al triazolam, que ha sido restringido a una dosis de 0,12 mg.

La selección de un tipo (largo o corto) de benzodiazepinas deben basarse en una evaluación de que tipo de riesgos (sedación o sintomatología de retirada) son más probables o menos perjudiciales en cada caso concreto.

 

tabla i. principales benzodiazepinas y analogos

principio activo

semivida plasmatica
eficaz (horas)

metabolitos activos
a nivel hepatico

velocidad de
absorcion oral

ACCION LARGA

Flurazepam*
Clorazeptao dipotásico
Quazepam
Diazepam
Medazepam
Halazepam
Nitrazepam*
Clordiazepóxido
Flunitrazepam*
Camazepam
Clobazam
Bromazepam
Pinazepam

 

51-100
30-60
25-41
15-60
26-53
15-35
25-30
7-28
15-24
21-22
20
8-19
15-17

 







No

No



 

Muy rápida
Rápida
Muy rápida
Muy rápida
Muy rápida
Lenta
Rápida
Lenta
Muy rápida
Rápida
¾
Muy rápida
Muy rápida

ACCION CORTA

Alprazolam
Lorazepam
Lormetazepam*
Oxazepam
Clotiazepam
Triazolam*
Midazolam**

 

11-13
12
10
7-10
5-6
2-4
1-3

 

No
No
¾
No
No
No

 

Muy rápida
Lenta
Muy rápida
Lenta
Muy rápida
Muy rápida
Muy rápida

ANALOGOS

Zopiclona*
Zolpidem

 

5-6
2-5

 

No
No

 

Muy rápida
Muy rápida

* Comercializadas como hipnóticos.

**Comercializada como sedante preanestésico vía parenteral

 

dependencia de benzodiazepinas

La posibilidad de un síndrome de abstinencia aumenta con la dosis y la duración del tratamiento. Como norma muy general, pueden producirse síntomas de abstinencia tras 6-8 meses de tratamiento con dosis terapéuticas usuales. Con dosis 2 a 5 veces las usuales, la sintomatología puede aparecer a las 2-3 semanas de tratamiento continuado.

El cuadro de retirada se caracteriza por:

¨      Síntomas psicológicos de ansiedad (insomnio, irritabilidad, disforia).

¨      Síntomas somáticos de ansiedad (temblor, palpitaciones, vértigo, sudoración, espasmos musculares).

¨      Trastornos de la percepción (intolerancia al ruido y la luz, sensación de movimiento, sabor metálico).

¨      Insomnio de rebote en los hipnóticos de acción corta.

La intensidad y duración de la sintomatología depende de la farmacocinética. En las benzodiazepinas de acción larga el cuadro es suave y dura varios días, en las de acción corta es intenso y breve.

La sintomatología se alivia con una sola dosis de benzodiazepinas, lo cual da una imagen de alto potencial de dependencia física, pero los síntomas no son intolerables y la dependencia psicológica no parece alta. La adición a benzodiazepinas es relativamente rara y asociada frecuentemente  a historial de abuso de otras drogas o de alcohol.

Las reglas para minimizar los cuadros de abstinencia son:

1)      Dar la menor dosis posible que sea eficaz.

2)      Los tratamientos no deben superar los 4-6 meses, y preferiblemente deben ser inferiores a un mes. Evaluar periódicamente la posibilidad de suspenderlo.

3)      No suspender nunca bruscamente un tratamiento largo. Reducir la dosis progresivamente.

4)      Puede seguirse el siguiente sistema: reducir la dosis a la mitad, mantenerla durante un período equivalente a cinco veces la semivida plasmática que figura en la tabla I, y suspender definitivamente.

 

benzodiazepinas en ancianos

Los ancianos tienen una propensión especial a los efectos secundarios de las benzodiazepinas por dos razones principales:

- Deficiencias en la biotransformación hepática, que provoca la acumulación. La semivida de ciertas benzodiazepinas (ej. flurazepam) pueden llegar a duplicarse.

- Mayor sensibilidad a la acción farmacológica: los ancianos experimentan a dosis más bajas tanto los efectos beneficiosos como los perjudiciales.

Por consiguiente, hay dos reglas importantes en el tratamiento de pacientes geriátricos:

1)      Seleccionar benzodiazepinas que no sufran biotransformación hepática y que no se acumulen.

2)      Ajustar progresivamente la dosis. Una buena regla general es que la dosis en ancianos debe ser la mitad que la de los adultos jóvenes.

Más específicamente pueden aplicarse las siguientes pautas posológicas:

¨      Alprazolam: 0,25-0,5 mg dos veces al día, incrementos de 0,25 mg.

¨      Lorazepam: 0,5 mg (1/2 tableta) 1-2 veces al día. Incrementos de 0,5 mg.

¨      Oxazepam: 10 a 30 mg dos veces al día. Incrementos de 10-15 mg.

¨      Triazolam: 0,125 mg como hipnótico. No incrementar la dosis.

 

criterios de seleccion de hipnoticos

Las dos características interesantes de un hipnótico son:

¨      Velocidad de absorción muy rápida.

¨      Tiempo de actuación entre 4 y 6 horas.

La velocidad de absorción muy rápida es imprescindible para que alcance rápidamente concentraciones terapéuticas en tejido cerebral y es por tanto un factor importante en los tipos de insomnio caracterizado por retraso en conciliar el sueño. Un compuesto con absorción más lenta (de la denominada rápida en la tabla I) puede ser útil en insomnio caracterizado por despertarse temprano. En estos casos retrasar la absorción es usualmente preferible a aumentar la duración de acción.

La duración de acción debe ajustarse al período natural de sueño. Si es demasiado corta (2-3 horas) puede ser insuficiente. Si demasiado larga (8 o más horas) hay que contar con un período de somnolencia residual al día siguiente.

En la tabla I la duración de acción se relaciona con la semivida de eliminación, pero hay que tener presente que el efecto no depende de la concentración plasmática sino de la concentración en tejido cerebral. Puede ocurrir por tanto que un medicamento con permanencia plasmática larga tenga una acción hipnótica aprovechable si sufre un proceso de redistribución en el organismo que origine en pocas horas una disminución relativa de la concentración cerebral. Tal es el caso del flurazepam, del nitrazepam, del quazepam e incluso del diazepam (que es un hipnótico a dosis de 5-10 mg en adultos y 2,5 a 5 mg en ancianos). Sin embargo, debe tenerse en cuenta que estos fármacos se comportan como hipnóticos de acción corta sólo si se administran de forma esporádica, ya que el régimen de administración diaria lleva casi inevitablemente a la acumulación de metabolitos activos. Por consiguiente el criterio de eliminación rápida del organismo es más fiable que el de redistribución si se quiere asegurar la ausencia de efecto residual.

Es importante tener en cuenta también en todas estas consideraciones farmacocinéticas que la dosis tiene un papel primordial. Un ajuste cuidadoso puede evitar muchos problemas de efectos secundarios.

La tabla II contiene ejemplos de selección de hipnóticos según las características del insomnio.

 

tabla ii

tipo de insomnio

medicamento

comentarios

Tarda en dormirse

Triazolam
Zopiclona
Zolpidem

Hay que esperar una incidencia relativamente alta de amnesia anterógrada (triazolam), así como ansiedad diurna, insomnio de rebote y sintomatología de retirada.

El zolpidem puede ser un poco diferente farmacológicamente, pero está peor documentado y su duración de acción tal vez sea demasiado corta en ciertos casos.

Se despierta pronto

Lormetazepam

Velocidad de absorción un poco más lenta y duración de acción mayor.

Se despierta con frecuencia. La somnolencia residual es aceptable o beneficiosa.

Flurazepam
Nitrazepam
Quazepam

Somnolencia y sedación como efectos secundarios principales.

Acumulación en tratamientos continuados, sobre todo en ancianos.

Tratamiento simultáneo de insomnio y ansiedad.

Clorazepato dipotásico
(15 mg al acostarse, mitad en ancianos).

Buén equilibrio entre acción hipnótica y acción antisiolítica diurna, por un lado, y somnolencia por el otro.

 

criterios de seleccion de ansioliticos

Muchas consideraciones anteriores son aplicables a la selección de un ansiolítico. El alprazolam se ha convertido en una de las benzodiazepinas más prescritas por una combinación de propiedades farmacocinéticas que se consideran favorables: absorción muy rápida (lo que significa acción rápida en casos de ansiedad aguda), semivida plasmática en torno a 12 horas (no se acumula) y no tiene metabolitos hepáticos (acción más uniforme en ancianos). Pero no es necesariamente la mejor combinación de propiedades para todos los casos: el oxazepam y el lorazepam son muy parecidos pero la absorción es lenta, lo cual minimiza el efecto hipnótico y puede tener interés para evitar somnolencias al principio del tratamiento. Como hemos dicho antes, una benzodiazepina de acción larga puede ser una alternativa si la sedación y somnolencia son efectos secundarios más aceptables que la sintomatología típica de los derivados de acción corta.

En el tratamiento de la ansiedad existe una alternativa a las benzodiazepinas: la buspirona. La eficacia ansiolítica es muy parecida. Las ventajas sobre las benzodiazepinas son la práctica ausencia de acción hipnótica, sedante o miorrelajante, y el no potenciar apenas el efecto del alcohol. También parece que la propensión al abuso es mínima.

Por tanto, la buspirona no es útil en cuadros agudos de ansiedad. En casos crónicos pueden tener interés, sobre todo en acciones y pacientes con historial de abuso de drogas o alcohol.

Puesto que la acción farmacológica es totalmente diferente, en caso de cambio de benzodiazepina o buspirona debe retirarse lentamente la benzodiazepina para evitar el cuadro de abstinencia.

Hay una serie de situaciones patológicas que se suelen relacionar con la ansiedad y donde son de aplicación medicamentos que no son propiamente ansiolíticos. La tabla III relaciona tratamientos que han probado eficacia en cuadros específicos.

 

tabla iii

enfermedad

tratamiento

Ansiedad generalizada (crónica, de más de 6 meses de duración).

Benzodiazepinas o buspirona, según los criterios señalados antes.

Ataques de pánico (cuadros súbitos recurrentes de ansiedad aguda con sintomatología somática muy acusada).

El alprazolam es eficaz en dosis de 2-3 mg/día. A dosis tan altas es frecuente la somnolencia al principio del tratamiento, y aumenta el riesgo de adicción y síndrome de retirada. La suspensión debe ser gradual.

El antidepresivo imipramina es también efectivo (usualmente a dosis superiores a 150 mg/día). Tarda de 2 a 6 semanas en hacer efecto y un 20% de los pacientes tienen dificultades de tolerancia por reacciones de hiperestimulación, pero no ocasiona problemas de sedación o adicción.

Agorafobia

Mismo tratamiento que en el caso anterior. Pueden ser necesarios hasta 6 mg/día de alprozolam.

Cuadros obsesivo-compulsivos

Son en general difíciles de tratar. La mejor alternativa es la clomipramina, a dosis de hasta 200 mg diarios. La respuesta comienza a las 4-6 semanas y es máxima a las 12 semanas.

Los antidepresivos inhibidores de recaptación de serotonina: fluoxetina (a dosis de 20-80 mg/día) o fluvoxamina (50-300 mg/día) son también eficaces y la incidencia de efectos adversos puede ser algo inferior.

Cuadros de estrés
postraumático

Los antidepresivos tricíclicos (imipramina, amitriptilina, doxepina) pueden reducir los recuerdos y pesadillas traumáticas característicos de ese cuadro.

“Pánico de escena” (ansiedad antes de hablar en público).

10 a 40 mg del betabloqueante propanolol una hora antes de la actuación reduce significativamente la sintomatología somática y los temores derivados de la misma.

 

antagonistas de las benzodiazepinas

El flumazenilo puede desplazar a las benzodiazepinas de su unión a los receptores celulares y en consecuencia revierte rápidamente la acción.

Puede tener utilidad en caso de intoxicación aguda, pero es una utilidad limitada, porque la mayoría de los cuadros revierten en 24 horas sin más medidas que las rutinarias de mantenimiento de constantes biológicas. El uso del flumazenilo no dispensa de la obligación de vigilar al paciente, ya que la semivida plasmática (1 hora) es bastante menor que la de las benzodiazepinas y por tanto, a la rápida recuperación inicial sigue una rápida recaída si no se ha previsto la repetición de dosis durante todo el período de permanencia en plasma de dosis tóxicas de benzoadizepinas.

Otra cuestión a considerar, si el intoxicado es un usuario crónico de benzodiazepinas, es el riesgo de añadir un cuadro de abstinencia al de intoxicación.

Aparte de aplicaciones especiales propias del ámbito hospitalario, parece que el uso más apropiado del flumazelino son las intoxicaciones que combinen benzodiazepinas con otros depresores centrales. El uso del antagonista puede disminuir la complicación general de cuadro y ayudar que el paciente recobre la consciencia, lo que facilita el tratamiento.

Ansiedad Infantil

Los niños, al igual que las personas adultas, pueden desarrollar trastornos de ansiedad pero también padecen de condiciones de ansiedad por su falta de experiencia vital, inmadurez mental y dependencia de sus padres.

La mayoría de los niños disfrutan ir a la escuela, pero algunos se ponen aterrorizados e intentan cualquier táctica para evitar asistir. Los padres deberían reconocer que los niños que siempre buscan una excusa para faltar a la escuela podrían padecer de una condición de ansiedad.

Obviamente, muchos niños no quieren ir a la escuela de vez en cuando; usualmente cuando tienen que presentar exámenes o participar en actividades difíciles. Algunos niños padecen una condición que se llama Ansiedad de Separación, una fobia de dejar la seguridad de los padres o del hogar. Este período de la vida puede ser incomodo y espantoso para el niño – pero también frustrante y preocupante para los padres.

La ansiedad infantil se presenta en varias formas:

  • Pensamientos constantes y miedo sobre la seguridad propia y de los padres
  • Deseo constante de faltar a la escuela
  • Dolores de estómago frecuentes y otras condiciones físicas
  • Preocupaciones extremas sobre dormir en un lugar ajeno
  • Demasiada dependencia de los padres de familia
  • Pánico o berrinches al separarse de los padres
  • Problemas de dormir o pesadillas

La Depresión 

El Amor